sábado, 4 de junio de 2011

Diarios de Paraguay y Uruguay


Cerro Porteño eliminado

 

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El equipo azulgrana empató 3-3 ante Santos y quedó afuera de la Copa Libertadores. Cerro no pudo hacer historia, empezó mal, luego reaccionó, empató y busco la clasificación, pero no llegó.


Los goles los marcaron César Benítez, Juan Manuel Lucero y Jonathan Fabbro, con un golazo a los 80 minutos, para los locales. Mientras que para el finalista anotaron Zé Eduardo, Diego Barreto, en contra y Neymar.


El Ciclón buscó la histórica clasificación hasta el último minuto, pero no pudo ante un equipo brasileño que fue efectivo. El Santos jugará la final contra Vélez o Peñarol que juegan mañana.




Abc digital


El Ciclón empató 3-3 con Santos y quedó eliminado en semifinales de la Copa Libertadores.
Se buscó cambiar el mal primer tiempo en el segundo, pero el esfuerzo no alcanzó. Fue una noche de errores defensivos que el rival no perdonó.


No recibir gol del rival y buscar ser contundente en ataque fueron dos exigencias con las que llegó el azulgrana luego de la derrota por 1-0 en la ida. Pero los visitantes marcaron por triplicado (Zé Eduardo, Diego Barreto, en contra y Neymar). Para Cerro marcaron César Benítez, Juan Manuel Lucero y Jonathan Fabbro.


Los "pecados" del primer período no se redimieron ni con el gran esfuerzo que se hizo y El Ciclón "murió a los pies de Santos" y se despidió con el reconocimiento de los hinchas que quedaron por entonces en la Olla.



Diario popular

De la ilusión a la amargura. Así vivió el pueblo el partido de anoche. Como emociones tan diferentes pueden mezclarse en un lapso tan corto de tiempo. Ese fue el caso de los azulgranas, quienes desde antes y hasta los dos minutos de juego estaban con optimismo, con la esperanza de alcanzar su primera final.

Los más de 26.000 hinchas que coparon el Pablo Rojas cantaron al unísono el himno que de un tiempo a esta parte se convirtió en grito de guerra: “Te vengo a ver, y alentar, te seguiré, para verte salir campeón”, pero por lo visto el mensaje del público era solamente eso, una canción que no tuvo eco favorable en los jugadores, quienes, una vez más, no brindaron la dicha a la gente de verle salir campeón a Cerro.

Luego, la historia ya es bastante conocida, el dolor y la desesperanza fueron común a los hinchas del club más popular del país, quienes al final salieron aplaudiendo la entrega del equipo para el empate pero sin ocultar el dolor por una ilusión rota.


5 días

Santos de Brasil es el primer finalista de la Copa Libertadores. Empató 3-3 con Cerro Porteño y como había ganado 1-0 en la ida se instaló en la final del torneo continental. El Ciclón pretendía llegar por primera vez a la instancia decisiva del torneo.

A los 3' Zé Eduardo cabeceó en el área y puso en ventaja a la visita. El "Ciclón" fue por el empate, pero recibió otro duro golpe a los 27', en donde el portero Diego Barreto se metió un gol en contra. La ilusión llegó a los 31' con una anotación de cabeza de César Benítez, pero antes que terminara el primer tiempo Neymar puso el 3-1 para la visita. Cerro fue en busca de la hazaña y llegó a ilusionarse con los goles de Juan Manuel Lucero (60') y Jonathan Fabbro (81').

El juego se disputó repleto de aficionados locales, que salió aplaudiendo al equipo, antes, durante y después del partido. El azulgrana terminó viendo como Santos se ganaba un lugar en la final, en la que enfrentará al vencedor de la llave entre Vélez y Peñarol.


Histórica clasificación de Peñarol

El país

Pese a perder 1-2 contra Vélez en Liniers, El Carbonero llegó a la final de la Libertadores gracias al gol convertido de visitante por Matias Mier. El global terminó 2-2. Con un gol más, el equipo argentino, pasaba de ronda. El uruguayo, Santiago Silva, tuvo desde los doce pasos la clasificación, pero se resbaló y falló el tiro penal.

El Aurinegro tendrá revancha. Cuarenta y nueve años después, los aurinegros enfrentarán a Santos, el equipo que le cortó la racha y no le permitió ganar al hilo la tercera Libertadores, en 1962. Ya había vencido a Olimpia en 1960 y a Palmeiras en 1961. Pero con el Santos de Pelé, aquella vez, no pudo levantar el trofeo.

La semana que viene comenzará a escribirse una nueva historia. La primera final se jugará en el estadio Centenario (15 de junio). Una semana después, en San Pablo (22 de junio), y por más que Santos ofició de local en su último encuentro en el Pacaembú, seguramente la Libertadores se definirá en el Morumbí.


El observador

El Manya tuvo que sufrir para llegar a la final de la Copa Libertadores. Lo derrotó Vélez 2-1 que significó victoria porque había ganado en la ida 1-0. Vélez estuvo a la altura de la final y demostró que quizás sea el equipo que mejor juegue al fútbol en Sudamérica. Eso sí: no el de más corazón.

Hubo que defender, con las uñas, con los dientes, con las canillas. Con la camiseta en su máxima expresión. Porque el destino, la mística, la camiseta, quería que fuera a lo Peñarol. Defendiendo y pegando en el momento justo, como ese gol de Matias Mier que parecía augurar una noche tranquila.

Pero claro que no iba a ser tranquila. No hubiese sido digno de la historia de Peñarol en la Libertadores. Por eso había que errar goles claros. Entonces llegó el asedio del final del primer tiempo y el gol de Vélez cambio el partido. En el segundo tiempo, Santiago Silva convirtió el segundo del equipo de Liniers. Además, el delantero uruguayo marró un penal faltando pocos minutos para terminar el partido. Ahora hay que ir por la sexta copa. El rival será Santos de Brasil.


La república


Los aurinegros cayeron 2 a 1 ante Vélez, pero el global le permitió clasificar a la final de la Copa Libertadores a la que no llegaba desde 1987, cuando el hoy técnico Diego Aguirre le daba el ultimo gran título a Peñarol.

Un giro fundamental casi a 10 del final del primer tiempo. Pase profundo, Alejandro Martinuccio baja el balón y alcanza a Matias Mier, que mete el zapatazo de alegría. El resultado global hacía festejar a los aurinegros y parecía inalcanzable para el equipo argentino llegar a tres goles. Sin embargo antes del descanso hay una jugada letal. Falta inventada. Centro "envenenado" de Moralez rebota en las manos de Sosa y Tobio -que había ingresado- por Cubero empata y le pone incertidumbre al partido.

El segundo gol lo hizo Santiago Silva por abajo, tras una gran jugada de Martínez. Peñarol se hizo fuerte por arriba e increíblemente comete un penal gracias a una pisada de Martínez. El "Tanque" Silva se afirmó en el penal y su remate alto y afuera se llevó la ilusión velezana, mientras el corazón aurinegro volvía a latir hasta el pitazo final del chileno. Peñarol finalista y que digan lo que quieran.


Últimas noticias

El carbonero se metió en la final de la Libertadores con los dientes apretados. Sufriendo como nunca en la Copa Libertadores. Dejó de lado otro favorito, Vélez, en el mismo Amalfitani. El equipo de Diego Aguirre definirá la Copa con Santos en el Pacaembú de San Pablo, donde este fue campeón en 1961.

Peñarol no se desesperó y nunca renunció a la posibilidad de conseguir el precioso gol de visitante que lo acercara a la final. Y lo logró a los 34 minutos, cuando Martinuccio apiló gente y Mier apareció por el segundo palo para sentenciar a Barovero. Vélez encontró el empate en la última pelota del primer tiempo, cuando un centro sorprendió a Sosa y el defensa Tobio aprovechó el rebote.

El mirasol quedó sin margen de error en un minuto fatal. En el arco local Olivera se perdió el segundo y en el arco aurinegro Santiago Silva no perdonó y dejó al local a un gol de la remontada. El propio Silva tuvo en sus pies el gol de la clasificación por un penal, pero el "Pelado" lo malogró. Los últimos minutos fueron de puro sufrimiento, pero eso es una anécdota. Peñarol ya está en la final de la Copa y ahora va decididamente por sumar su sexta estrella.

1 comentario:

  1. -Evidentemente, usted no entendió la consigna del trabajo. Más allá de esto, usted nunca, pero nunca, nunca debe copiar y pegar un texto de un diario, a menos que lo cite (de a párrafos) y consigne esas citas. Este trabajo no serviría para nada si se hiciera como usted lo hizo. No era la idea.

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